Y ¿QUÉ SOBRE EL PECADO?

El pecado es la invención por excelencia 

para esclavizar la conciencia 

y, entre todas las opresiones, 

la de mayor turbulencia.

Denigrador por igual 

de la mítica divinidad como de la humanidad. 

De la divinidad al convertirla en legisladora y sancionadora. 

De la humanidad al constituirla pecadora 

del pecado original, además del personal.

El “yo pecador’’ 

jamás profesar, 

son las horcas caudinas 

donde la cerviz doblegar.

Mito-estigma, legitimador para invadir nuestra intimidad, 

nuestra vida controlar 

y nuestra autoestima decapitar.

Pretexto para una soteriología, doctrina de la salvación, 

que has de imaginar, 

pero que te obliga al redil de la Iglesia entrar 

y parte de su rebaño formar.

Es el pecado un tsunami, un huracán, un tornado 

para arrasar con lo divino y lo humano 

y nuestra vida vilipendiar 

y atemorizar.

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